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Marle Isabel Duque Giraldo1 Carlos Alberto Cardeño Castro2
La acatisia es un síndrome de inquietud motora generalmente asociado con antipsicóticos. Se caracteriza por una experiencia subjetiva de malestar y por la necesidad de moverse, y se manifiesta físicamente con movimientos de patrones particulares. El término tiene su origen en la época preneuroléptica y aún es frecuentemente empleado para describir síndromes no relacionados con los medicamentos. El objetivo de este artículo es revisar la literatura actual disponible acerca de acatisia. Se conoce poco acerca de la fisiopatología de la acatisia y dentro de ello es interesante la hipótesis del antagonismo de la dopamina en las vías mesocorticales y mesolímbicas, por la inhibición de las neuronas dopaminérgicas localizadas en el área tegmental ventral, las cuales tienen un importante papel en los sistemas noradrenérgicos y serotoninérgicos; sin embargo, esta hipótesis corresponde al desarrollo de la acatisia aguda inducida por neurolépticos, pero no resuelve todas las preguntas. La acatisia es el efecto extrapiramidal más frecuente (representa el 50%) y su prevalencia es variable entre 3 y 76%, con una incidencia entre 10 y 60%. La primera medida terapéutica debe ser modificar el régimen de dosificación. Algunos medicamentos empleados son los betabloqueadores, las benzodiacepinas, los anticolinérgicos y otros tratamientos con poca evidencia, como la clonidina, la amantadina, la mirtazapina, la difenhidramina, el gabapentin y la terapia electroconvulsiva.
Palabras clave: Acatisia, betabloqueador, síndrome extrapiramidal

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